lunes, 3 de octubre de 2011

La Cigüeña

Mi madre, nació en el campo y es la menor de once hermanos. Un día hablando con una de mis tías mayores me contó que cuando estaba naciendo mi madre, ella, que tenía por entonces unos quince años y otra de mis tías, miraban por la ventana, escudriñando el campo, tratando de ver la cigüeña que les traía un nuevo hermano o hermana. No había ecografía por entonces por lo tanto la expectativa era hasta el último minuto.

A mi también me contaron esa historia cuando era niña. Se escribía una carta a la cigüeña que venía de París con un bebé.

Los tiempos indudablemente han cambiado. Nosotros decidimos cortar con esas fantasías y a nuestros hijos les dijimos cómo eran las cosas en realidad. A medida que ellos fueron creciendo también les hicimos saber las historias que nos contaban a nosotros cuando preguntábamos cómo venían los bebés y ellos asombrados se preguntaban cómo era posible que nos creyéramos esas historias.

Sin duda nuestros hijos les han contado a los suyos a cerca de la candidez de sus abuelos y las historias que nos contaban y nos creíamos a cerca de la llegada de los bebés. 

Días pasados mi nieto, de 13 años, dejó este mensaje en su muro Facebook:

-Papi, ¿cómo nací yo?
-Mira hijo, un día tu papá le mandó un mensaje a tu mamá por Facebook, nos conocimos y vimos que teníamos muchas cosas en común en el perfil, así que discretamente un día papi y mami se metieron en el baño...entonces papá insertó su ''pendrive'' en el ''puerto usb'' de tu mamá y cuando se estaban descargando los archivos, nos dimos cuenta de que no teníamos el protector "Firewall", ya era tarde no se podía cancelar la descarga y 9 meses después apareció el virus.

En la ciudad vecina a la que vivo todavía hay un comercio de ropa para bebés y niños que se llama París Bebé sin duda que el nombre ha quedado desactualizado.

1 comentario:

  1. rompe mis esquemas... siempre dude de la cigueña, mas tambien del repollo, me pregunte por que no hablaba entonces frances o se me caia la piel cual hojas...
    muy bueno lili! los tiempos cambian es tan cierto como botar mis viejos cassettes a la basura.
    besos
    gise

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